128

Dos disparos casi simultáneos desgarraron la noche cuando Davian salió a toda prisa por la entrada principal y de inmediato echó a correr, separándose del grupo.

—¡Alfa Davian! —gritó Nick mientras corría tras él.

Su secretaria no tuvo mucho que decir cuando él llegó a la entrada; solo que la últi...

Inicia sesión y continúa leyendo