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—¿Satisfecha? —Su voz grave le retumbó en los oídos—. Te corriste al menos dos veces.

¿Se estaba jactando en ese momento? Mientras todavía la tenía dentro. Sabía que iba a arrepentirse de esto, pero en vez de detenerlo cuando aún podía, dejó que el deseo la dominara.

—Me alegra ver que volviste a ...

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