161

—Tal vez debí habérmelo bebido —murmuró con un tono decepcionado mientras apoyaba un brazo sobre el hombro de ella.

Rosa no tuvo que preguntar para saber a qué se refería. Se le enrojeció la cara y, por un breve segundo, contempló la idea de dejar que se desplomara sobre su duro piso.

Se lo merecí...

Inicia sesión y continúa leyendo