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—Bueno, no quería agobiarte.

Estaba cerca, demasiado cerca, tanto que ella podía olerlo. Olía a su jabón y a un poco de su propio aroma. Olía a pino y, combinado con el olor de su jabón, le recordaba al invierno.

¿En qué estoy pensando?

Lo culpó a él; estaba desnudo frente a ella, con el agua e...

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