Capítulo 207 207

El estanque se extendía ante ellos, un mar verde con hojas superpuestas, espesas y frondosas, cada una tan brillante como una esmeralda pulida. Aquí y allá, florecían nenúfares rosados, dispersos sobre el agua como estrellas en el cielo nocturno.

La luz del sol se filtraba entre las hojas, proyecta...

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