Capítulo 395 395

—¡Apoyamos a la señorita E! ¡Apoyamos a Jenny!—. La multitud estalló; las voces se mezclaron en una sola e imparable ola de vítores.

El rostro de Sierra se puso pálido como un fantasma. Miró fijamente al público, la mandíbula tensa de incredulidad. ¿Eran todos idiotas? ¿En serio? ¿Solo porque Elena...

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