Capítulo 478 478

Damon no podía apartar los ojos de Elena. Observaba cada cambio sutil en su expresión, cada movimiento elegante de sus manos. La música, el ambiente, todo en ese momento se sentía abrumador, casi irreal.

Sabía que no era un mal pianista, pero ¿ponerse a la altura de Elena? Probablemente necesitaría...

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