Capítulo 40 Capítulo 40

La mañana siguiente no trajo vergüenza.

Trajo una lucidez extraña, como si el cuerpo hubiera llegado a una verdad que la cabeza todavía estaba aprendiendo a sostener. Alessandra despertó antes que Viktor, con una mano de él pesándole en la cintura y el eco físico de la noche anterior latido entre l...

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