Capítulo 51 Capítulo 51

Las cuarenta y ocho horas no empezaron con pánico.

Empezaron con un plano sobre la mesa y una regla que Viktor odiaba enunciar en voz alta: si Alessandra entraba en esa habitación, él no podía estar dentro. Podía estar cerca. Podía llenar el edificio de sombras. Podía tener un canal abierto y un pl...

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