Capítulo 25 La cinta que puede quemarlo todo

El regreso a la mansión se hizo en un silencio distinto a todos los anteriores.

No era el silencio de la tensión sexual, ni el del miedo compartido, ni siquiera el de la complicidad que habíamos construido a duras penas. Era un silencio denso, casi sagrado, como si la voz del abuelo Varela ordenand...

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