Capítulo 35 El paquete y la fisura

El hospital se había convertido en un segundo hogar forzado, y eso me destrozaba por dentro.

Después de las declaraciones, el cuerpo me pesaba como si hubiera cargado piedras durante horas. Adrián conducía en silencio, con la mandíbula tensa y una mano entrelazada con la mía sobre la consola. El me...

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