Capítulo 56

—Channy —llamó mi nombre, y el corazón se me saltó un latido.

Se me erizó la piel por la intimidad con la que pronunció mi nombre. De pronto, se me llenaron los ojos de lágrimas. Negué con fuerza.

—¿Por qué estás aquí? ¿Cómo estás aquí? —lo fulminé con la mirada, y sus ojos bajaron hasta mi vientr...

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