Capítulo 66

Cuando un día se convirtió en una semana, sentí que me estaba volviendo loca. En la superficie, todo era normal, pero lo sentía en los huesos: todo era distinto. Él no me ignoraba; hablábamos como de costumbre, pero nunca se le escapaba una sonrisa. Ya no se esforzaba por ver cómo estaba, como antes...

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