CAPÍTULO 22

Pasaron unos días. Una mañana, noté que los otros Omegas como yo empezaban a poner decoraciones por toda la casa de la manada. Tenía curiosidad por saber qué estaba pasando, pero no tenía a nadie a quien preguntar, ya que todos los Omegas que conocía estaban ocupados. De todos modos, era demasiado t...

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