Libro 3 - Capítulo 29

La segunda mano del Deshilador cayó como el juicio de algo más antiguo que las consecuencias. No fue un golpe. No fue un ataque.

Fue una eliminación.

El instinto —el mío, no un instinto humano sino algo trenzado más hondo— se desató.

Me lancé sobre la forma a medio crear a mi lado.

La luz detonó ...

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