Libro 3 - Capítulo 34

Caímos en la costura como una frase que cae en su propio eco: lo bastante largo para notar la caída, lo bastante corto para lamentar la gramática. La luz‑hilo se precipitó a nuestro lado como lluvia que hubiera aprendido a contar. El mundo no había desaparecido; estaba doblado y archivado, un gabine...

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