Capítulo 17 La fragilidad del vidrio

Durante los dos días siguientes, la residencia de campo se convirtió en un santuario sofocante donde el tiempo perdió todo su sentido.

El taller del segundo piso olía a pino quemado, a trementina y al perfume denso del óleo acumulado en múltiples capas sobre los lienzos. La luz de la cordillera entr...

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