Capítulo 27 Entre depredadores

El comedor privado del club Le Misanthrope olió a tabaco caro, a lirios de invernadero y a la humedad fría de los vinos guardados en bodegas subterráneas durante más de medio siglo. En aquella mesa entendí que la élite del arte no necesitaba armas para ser peligrosa: bastaban rumores, contratos y un...

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