Capítulo 38 Todo lo que puede romperse

El silencio tras la partida de los hombres de Marco pesaba como una losa de hormigón. La lluvia había comenzado a amainar, transformándose en una llovizna fina que brillaba bajo los potentes focos de las camionetas del equipo táctico. La ruptura entre las hermanas no podía repararse con una sola dis...

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