Capítulo 39 La noche de las promesas

La penumbra de la suite principal estaba rasgada únicamente por la luz dorada de la tormenta lejana que iluminaba la silueta de los rascacielos. El aire en la habitación era espeso, saturado del olor a lluvia, cuero mojado y la fragancia instintiva del deseo que amenazaba con consumir los últimos ve...

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