Capítulo 8 Bajo mis propias reglas

El eco de la ovación aún resonaba en mis oídos cuando la puerta de la suite presidencial del Hotel Grand Palace se cerró a nuestras espaldas, aislándonos del bullicio del mundo exterior.

El silencio repentino fue abrumador, roto únicamente por el rítmico y melancólico golpeteo de las gotas de lluvia...

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