Capítulo 41 El arte de improvisar

Los días posteriores a la firma con el Sr. Tan se deslizaron con una cadencia insólita. La consultora ya no se sentía como una fortaleza de cristal infranqueable, sino como un espacio dinámico donde las paredes divisorias —tanto físicas como mentales— habían comenzado a ceder. Sin embargo, para algu...

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