Capítulo 68 EPÍLOGO III

La invitación

No dormí aquella noche.

Tampoco Florencia.

Isabela se quedó con nosotras hasta pasada la medianoche, intentando convencernos de que aquel correo podía ser simplemente una estrategia de algún coleccionista excéntrico.

Yo no le creí.

Florencia tampoco.

Había algo en aquella frase que no ...

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