Capítulo 24 Medianoche

Medianoche

El silencio que siguió a la foto fue tan denso que dolía.

Elara no gritó. No lloró. Se quedó mirando la imagen de su madre con los ojos vendados y la boca sellada hasta que la pantalla se apagó por inactividad. Después levantó la vista hacia Kael.

—Voy.

—No.

—Voy —repitió con una cal...

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