Capítulo 73 Capitulo 73

La vida cuando ya no hay que sobrevivirla

El primer sábado sin causa pendiente amaneció con un sol pálido que se filtraba por la cortina torcida y le dibujaba a Elara una franja tibia sobre los párpados.

No se levantó de inmediato. Se quedó quieta, escuchando. El edificio hacía sus ruidos de siemp...

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