Capítulo 74 Capitulo 74

Lo que se elige cuando ya se puede elegir

El domingo por la mañana el piso olía a café y a tostadas un poco quemadas.

Kael había insistido en encargarse del desayuno y el resultado tenía esa imperfección doméstica que a Elara le resultaba más conmovedora que cualquier gesto perfecto. La corteza es...

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