Capítulo 119

Punto de vista de Aria

Aiden inclinó la cabeza y me rozó los labios con los suyos, tan suavemente como una pluma. Sin apartar de mí aquellos ojos oscuros e intensos, murmuró:

—Me alegra saberlo.

El contacto fue fugaz, pero bastó para alborotarme el corazón. Cuando por fin logré asimilar lo ocurri...

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