Capítulo 52

Punto de vista de Aria

El timbre interrumpió mis cavilaciones sobre qué regalo comprar a modo de disculpa. Suspiré y fui a abrir.

En el umbral había una mujer vestida con una elegancia impecable.

—¿Hola? ¿Puedo ayudarla? —pregunté, desconcertada por un instante.

Irradiaba riqueza y sofisticación...

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