Capítulo 127

En marcado contraste con la ansiedad de Alexander estaba la serenidad de Jordan.

Jordan le lanzó una mirada significativa a Alexander y le entregó un fajo de informes médicos.

—Está bien.

Alexander los hojeó con rapidez; la incredulidad se le coló en la voz.

—¿Está bien? No necesitas consolarme....

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