Capítulo 281

Pero antes de que pudiera terminar de leer, el rostro de Sabrina ya se había puesto pálido como la muerte, desprovisto de todo color.

Le temblaban las manos mientras miraba el documento, como si estuviera presenciando algo completamente imposible.

—¡No puede ser!

—¡Esto tiene que ser falso!

Leva...

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