Capítulo 27

Me mordí el labio tratando de evitar gemir. Cerré los ojos y suspiré profundamente.

—¡Puedes hacerlo, Verine!

Abrí los ojos, estaba expuesta a lo que se estaba haciendo y aún no había terminado. Miré a los demás que estaban concentrados en lo que hacían.

—No puedo maldita sea, concentrarme en lo ...

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