Capítulo 150: No puedes hablar de mi mamá

Punto de vista de Elara

Le abrí de un tirón el cuello de la camisa a Caleb.

Su cuello pálido y delgado estaba marcado por moretones morados, profundos: de los que dejan unos dedos que presionaron con fuerza y se quedaron ahí. La piel estaba rota en algunos puntos, con finas líneas de sangre filtrá...

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