8- Te propongo un trato

La señora cerró la puerta detrás de ella, dejando a la joven morena con el vestido en las manos y la confusión en el rostro. Levantó su prenda frente a ella con enojo y la arrojó descuidadamente a un lado.

—Está loco si cree que voy a ponerme ese maldito vestido —bufó para sí misma.

—Necesito sali...

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