106. SOCIOS

SELINE

Lo oigo antes de verlo.

Ese paso firme, controlado, detrás de mí. Sin apuro. Ni siquiera me llama por mi nombre.

Solo me sigue adonde sea que vaya.

No me detengo hasta llegar a mi auto.

Se me enredan los dedos con las llaves. Ya no estoy llorando. Eso ya lo hice adentro. Esto es distinto...

Inicia sesión y continúa leyendo