134. NO SOMOS TONTOS ENAMORADOS

SELINE

¿No es posible que te duela físicamente el pecho al ver a alguien, mientras tu cerebro planea cien maneras de matar a esa misma persona al mismo tiempo que tu corazón quiere saltar sobre ella, sentir su contacto, su piel contra la mía, albergar esperanza al verlo ahí, en la puerta de mi casa...

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