136. MI PROPIA PERSONA

SELINE

—¿Qué hiciste?

—Pasamos una noche —respondí con la mayor decencia posible, tirando del cuello de mi camisa para cubrir cualquier chupetón visible.

—Cogieron —lo simplificó Layla.

—¿Lo viste después de dos meses y eso fue lo que hiciste? —Layla me miró fijamente—. ¿No hablaron? ¿No arregla...

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