137. ¡JADE, IDIOTA!

KADE

—No hay almohadas para que me las lances —le dije a Layla, al ver cómo, en cuanto entró en mi departamento en Ylumia, sus ojos recorrían la habitación con intención.

Es el mismo que en Willowmark, el que compartí con Seline. Me quedé mirando su puerta, o lo que solía ser su puerta, frente...

Inicia sesión y continúa leyendo