141. VECINO

SELINE

Layla tiene razón. Cada vez que Kade y yo tenemos la oportunidad de comportarnos como adultos (sus palabras, no las mías), actuamos como unos imbéciles con una sola neurona.

Y nuestro pasado, la tensión, la separación, nos alimentan y hacen que esa única neurona deje de funcionar.

Y...

Inicia sesión y continúa leyendo