162. DURANTE UN MES

SELINE

Lo abracé con fuerza. Mis manos se cerraron alrededor de su cintura porque —joder— es altísimo. Apenas le llegaba al pecho. Y, por si fuera poco, un pecho muy desnudo que me provoca una sensación cálida y difusa en el corazón.

Kade suspiró.

—No evites mi contacto —susurré contra su pi...

Inicia sesión y continúa leyendo