164. EL PROPÓSITO

KADE

Un clic suave en la perilla de la puerta. El taconeo seco de unos tacones altos. El chasquido del interruptor y la sorpresa.

Aria gritó, dando un salto donde estaba, cuando me giré en la silla en su habitación o algo parecido. Su departamento parecía un basurero.

—Sorpresa —sonreí—. Llevo e...

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