222. LA BODA DORADA

KADE

Si había una cosa que odiaba más que la política, era esperar.

He negociado guerras.

He visto a hombres apuntarme a la cabeza con armas sin inmutarme.

He estado frente a cientos de soldados y me he declarado su Don.

Nada de eso…

Nada de eso requería tanta paciencia.

—¿Vas a dejar de cami...

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