23. ¡LA ENCONTRÉ!

KADE

—¿Por qué estás tan enojado?—me preguntó Kai, con la voz baja y áspera, mientras yo observaba la espalda de Luca, que se alejaba. El gusanito iba tambaleándose hacia la salida del comedor, y cada paso que daba se sentía como un insulto personal.

—No lo estoy—dije con calma.

Era mentira. Una ...

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