25. ¿A SALVO CON ÉL?

SELINE

La victoria me supo a sal, a hierro y a agotamiento. Había ganado. Había sobrevivido. Y estaba herida.

La oscuridad me apretaba los párpados como si quisiera arrastrarme hacia abajo; durante el parpadeo de un segundo, fantaseé con dejar que el sueño me tomara: una nada larga y suave qu...

Inicia sesión y continúa leyendo