43. LA RAZÓN PARA MUDARSE

SELINE

Me pidió que me fuera a casa. Así, sin más, desaparecieron todos sus bordes suaves. En cuanto salí de su departamento, me di cuenta de lo inmenso que es el mundo y de lo pequeño que era el mío.

Al observar las luces de la ciudad, me di cuenta de que no tengo dónde quedarme en una ciud...

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