Capítulo 144

POV de Sylvia

Cuando volví a entrar al dormitorio, César estaba sentado en el borde de la cama, con la camisa tirada a un lado y solo con unos pantalones de dormir caídos a la cadera. La vista de su pecho esculpido y sus abdominales me dejó la boca seca. Mi loba casi aulló de apreciación, arañando...

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