Capítulo 56 56

—Mañana volveré a elegirte.

La frase quedó entre nosotros.

La voz del vínculo guardó silencio.

Durante un segundo pensé que habíamos ganado.

Después las marcas de nuestras muñecas ardieron con tanta fuerza que grité.

Aren me sujetó antes de que cayera.

—Nadia.

—Estoy bien.

—Esa frase queda prohibida...

Inicia sesión y continúa leyendo