Capítulo 30 CAPÍTULO 30

Incapaz de controlar mi ira, cerré el pequeño espacio que nos separaba, mis pechos presionando contra su firme pecho y mis labios curvando una mueca de desprecio. —Te dije que ya no aguanto más. No voy a pasar ni un minuto más de mi vida con alguien incapaz de sentir—.

Sus fosas nasales se dilataro...

Inicia sesión y continúa leyendo