Capítulo 47 CAPÍTULO 47

Nuestras heridas físicas sanaron con el tiempo, las emocionales tardaron más y ambos sabíamos que quedarían cicatrices invisibles que nos recordarían lo que había sucedido.

Noche tras noche, y mientras las pesadillas nos atormentaban, nos quedábamos despiertos hablando hasta que salía el sol, abrié...

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