Capítulo 59 CAPÍTULO 59

Armando

Al amanecer, conduzco con resaca por la sinuosa carretera de montaña de vuelta a casa. Estoy aturdido. Tengo la cabeza nublada. Y la boca me sabe a animal muerto.

Anoche, después de que Liliana desapareciera del bar, tuve la tentación de seguirla hasta la puerta y dar por terminada la noch...

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