El final del sangriento sendero

Aspen no odiaba realmente las bibliotecas, pero tampoco le gustaban mucho, no cuando olían a humedad y antigüedad.

Si alguien lograra indagar más a fondo, Aspen les habría dicho que no le gustaba el lugar por culpa de su madre.

Antes de su muerte, la gran Ana Stewart había sido la encargada del ar...

Inicia sesión y continúa leyendo